Un interior conectado por la transparencia, el color y la luz natural.
Esta casa fue remodelada en conjunto con el arquitecto Matías McKay, buscando transformar los espacios existentes en una propuesta más abierta, luminosa y conectada. A través de una arquitectura de líneas simples y decisiones contenidas, el proyecto se planteó desde la idea de dar mayor amplitud visual y continuidad entre los distintos ambientes de la casa.
Uno de los principales gestos de la remodelación fue la incorporación de puertas vidriadas que permiten conectar los espacios a través de la transparencia, dejando que la luz y las visuales recorran libremente el interior. Esta relación fluida entre los ambientes genera una experiencia más abierta y habitable, invitando a recorrer la casa de manera natural y pausada.
El diseño de interiorismo acompañó esta misma búsqueda mediante una propuesta basada en tonos suaves, materialidades nobles y una paleta cuidadosamente unificada a través del color. Los mobiliarios fueron diseñados especialmente por el estudio para el proyecto, integrándose de manera coherente con la arquitectura y aportando una atmósfera serena y contemporánea.
Parte importante de la propuesta textil fue desarrollada de manera artesanal, utilizando procesos de teñido especialmente realizados para lograr tonalidades únicas pensadas para esta casa. Estos colores aparecen sutilmente a lo largo de los distintos espacios, reforzando una sensación de continuidad y equilibrio visual.
El resultado es un interior conectado desde la transparencia, la luz y el color, donde arquitectura y mobiliario dialogan para construir una experiencia cálida, tranquila y profundamente habitable.
Un interior conectado por la transparencia, el color y la luz natural.
Un interior conectado por la transparencia, el color y la luz natural.
Esta casa fue remodelada en conjunto con el arquitecto Matías McKay, buscando transformar los espacios existentes en una propuesta más abierta, luminosa y conectada. A través de una arquitectura de líneas simples y decisiones contenidas, el proyecto se planteó desde la idea de dar mayor amplitud visual y continuidad entre los distintos ambientes de la casa.
Uno de los principales gestos de la remodelación fue la incorporación de puertas vidriadas que permiten conectar los espacios a través de la transparencia, dejando que la luz y las visuales recorran libremente el interior. Esta relación fluida entre los ambientes genera una experiencia más abierta y habitable, invitando a recorrer la casa de manera natural y pausada.
El diseño de interiorismo acompañó esta misma búsqueda mediante una propuesta basada en tonos suaves, materialidades nobles y una paleta cuidadosamente unificada a través del color. Los mobiliarios fueron diseñados especialmente por el estudio para el proyecto, integrándose de manera coherente con la arquitectura y aportando una atmósfera serena y contemporánea.
Parte importante de la propuesta textil fue desarrollada de manera artesanal, utilizando procesos de teñido especialmente realizados para lograr tonalidades únicas pensadas para esta casa. Estos colores aparecen sutilmente a lo largo de los distintos espacios, reforzando una sensación de continuidad y equilibrio visual.
El resultado es un interior conectado desde la transparencia, la luz y el color, donde arquitectura y mobiliario dialogan para construir una experiencia cálida, tranquila y profundamente habitable.
Diseñadora de interiores