Este proyecto de oficinas fue desarrollado para una exportadora de fruta en conjunto con el arquitecto Matías Cienfuegos, buscando crear un espacio de trabajo contemporáneo, luminoso y flexible, donde la transparencia y la conexión entre las distintas áreas fueran parte fundamental de la experiencia interior.
La propuesta se planteó a partir de una planta libre organizada en torno a un área común de estar y espera que articula y comunica las diferentes oficinas privadas. A través del uso de cerramientos vidriados, se buscó mantener una sensación constante de amplitud y continuidad visual, permitiendo que la luz natural recorriera libremente los espacios y reforzando una dinámica de trabajo más abierta y colaborativa.
Dentro de las áreas comunes, se diseñaron sofás especialmente pensados para generar espacios cómodos y versátiles, capaces de funcionar tanto para la espera como para reuniones informales y momentos de pausa. La materialidad combina distintas texturas en madera y tonos neutros, aportando calidez y equilibrio a la propuesta.
El blanco fue utilizado como color predominante en mesas y superficies de trabajo, con la intención de potenciar la luminosidad y construir una atmósfera limpia y serena dentro del entorno laboral. En contraste, las salas de reuniones fueron definidas mediante mobiliarios negros que introducen un carácter más marcado y permiten identificar visualmente estos espacios dentro de la continuidad general del proyecto.
El resultado es una oficina que busca equilibrar funcionalidad y bienestar, creando ambientes conectados, simples y acogedores que acompañan de manera natural las distintas dinámicas de trabajo.
Interiorismo | Oficinas
Transparencia, flexibilidad y calidez para una nueva forma de habitar el trabajo.
Este proyecto de oficinas fue desarrollado para una exportadora de fruta en conjunto con el arquitecto Matías Cienfuegos, buscando crear un espacio de trabajo contemporáneo, luminoso y flexible, donde la transparencia y la conexión entre las distintas áreas fueran parte fundamental de la experiencia interior.
La propuesta se planteó a partir de una planta libre organizada en torno a un área común de estar y espera que articula y comunica las diferentes oficinas privadas. A través del uso de cerramientos vidriados, se buscó mantener una sensación constante de amplitud y continuidad visual, permitiendo que la luz natural recorriera libremente los espacios y reforzando una dinámica de trabajo más abierta y colaborativa.
Dentro de las áreas comunes, se diseñaron sofás especialmente pensados para generar espacios cómodos y versátiles, capaces de funcionar tanto para la espera como para reuniones informales y momentos de pausa. La materialidad combina distintas texturas en madera y tonos neutros, aportando calidez y equilibrio a la propuesta.
El blanco fue utilizado como color predominante en mesas y superficies de trabajo, con la intención de potenciar la luminosidad y construir una atmósfera limpia y serena dentro del entorno laboral. En contraste, las salas de reuniones fueron definidas mediante mobiliarios negros que introducen un carácter más marcado y permiten identificar visualmente estos espacios dentro de la continuidad general del proyecto.
El resultado es una oficina que busca equilibrar funcionalidad y bienestar, creando ambientes conectados, simples y acogedores que acompañan de manera natural las distintas dinámicas de trabajo.
Diseñadora de interiores